Órgano

El hígado

El hígado es la fábrica química del cuerpo: produce, transforma, almacena y desactiva. Casi nunca duele, así que la primera señal de que algo anda mal suele ser un examen de sangre.

Revisado por Carlos Rodríguez, Microbiólogo y BioanalistaActualizado el

Lámina anatómica del hígado humano visto de frente, con el lóbulo derecho, el ligamento falciforme y el lóbulo izquierdo.
  1. Lóbulo derechoEl más grande. Visto de frente queda al lado izquierdo del dibujo.
  2. Ligamento falciformeLa franja pálida que separa los dos lóbulos.
  3. Lóbulo izquierdoMás pequeño y afilado; se extiende hacia el lado del estómago.

Lámina: NIH BioArt (NIAID) · dominio público

Cómo funciona el hígado

¿Qué es y dónde está?

Es el órgano interno más grande: pesa alrededor de 1,5 kilos y ocupa la parte superior derecha del abdomen, justo debajo de las costillas.

Está formado por millones de células llamadas hepatocitos, organizadas en unidades hexagonales. Por ellas pasa la sangre que viene del intestino, de modo que todo lo que comes, bebes o tomas atraviesa el hígado antes de llegar al resto del cuerpo.

Recibe cerca de 1,5 litros de sangre por minuto: es el filtro y la aduana del organismo.

¿Qué hace?

  • Fabrica proteínas esenciales: albúmina (mantiene el líquido dentro de los vasos) y los factores de coagulación.
  • Transforma el amoníaco, que es tóxico, en urea para que el riñón la elimine.
  • Desactiva medicamentos, alcohol y sustancias del ambiente.
  • Produce bilis, necesaria para digerir y absorber las grasas.
  • Almacena glucógeno, hierro y vitaminas A, D, B12 y K.
  • Regula el azúcar de la sangre entre comidas.

¿Por qué casi nunca duele?

El tejido del hígado no tiene terminaciones nerviosas de dolor. Solo duele la cápsula que lo envuelve, y únicamente cuando el órgano se inflama tanto que la estira.

Por eso una persona puede tener hígado graso o hepatitis crónica durante años sin sentir absolutamente nada.

El hígado no avisa con dolor. Avisa con un examen de sangre.

Tiene una capacidad enorme de reserva

El hígado puede seguir funcionando con una parte importante de su tejido dañada, y además es el único órgano interno capaz de regenerarse.

Esa es la buena noticia y la trampa al mismo tiempo: cuando aparecen los síntomas evidentes, el daño suele llevar mucho tiempo instalado. Detectarlo temprano depende del laboratorio, no de cómo se sienta la persona.

¿Qué lo daña?

  • Hígado graso asociado a obesidad, diabetes y síndrome metabólico: hoy es la causa más frecuente en Colombia.
  • Alcohol, en cantidad y en tiempo sostenido.
  • Hepatitis virales B y C, que pueden ser silenciosas durante décadas.
  • Medicamentos, en especial el acetaminofén en dosis altas, y algunos productos naturales o suplementos.
  • Enfermedades autoinmunes, en las que el sistema de defensa ataca al propio hígado.
  • Acumulación de hierro (hemocromatosis) o de cobre (enfermedad de Wilson).

Qué le suelta a la sangre cuando se daña

Los exámenes de laboratorio no miran el órgano: miran lo que el órgano deja escapar. Aquí están las tres formas en que un hígado enfermo se delata, y qué analito detecta cada una.

patrón de citólisis o hepatocelular

Se rompe la célula del hígado

Cuando el hepatocito se inflama o muere, su contenido se derrama a la sangre. Entre ese contenido hay enzimas que normalmente viven dentro de la célula. Encontrarlas en la sangre significa que la célula se está rompiendo.

patrón de colestasis u obstructivo

Se tapa la salida de la bilis

Si la bilis no puede salir —por un cálculo, una inflamación o un tumor que comprime la vía biliar—, se devuelve a la sangre. Las enzimas que viven en las paredes de los conductos biliares se elevan, y con ellas la bilirrubina que debía eliminarse.

pérdida de función de síntesis

El hígado deja de fabricar

Este es el patrón más serio y el que menos se mira. No se trata de que algo se escape, sino de que algo falta: el hígado ya no produce lo que debería. Se mide por lo que baja, no por lo que sube.

  • Albúmina
  • Tiempo de protrombina

Los exámenes que lo miden

Cada uno explicado por separado: de dónde sale, qué lo altera y con qué se interpreta.

Antes de sacar conclusiones

Esto es información, no un diagnóstico. Un examen de laboratorio solo tiene sentido dentro del cuadro clínico completo de cada persona. Ningún valor por sí solo confirma ni descarta una enfermedad, y esta página no reemplaza la consulta con tu médico. Si tienes un resultado alterado, llévalo a valoración profesional.

Fuentes

El hígado no avisa con dolor. Avisa con un examen de sangre.

¿Te mandaron un perfil hepático?

Lo procesamos en nuestro laboratorio en Medellín, en sede o a domicilio, y te entregamos el resultado con sus valores de referencia para que lo lleves a tu médico.