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Hematología y coagulación

HEMOGRAMA IV MÉTODO AUTOMATIZADO

El hemograma IV automatizado evalúa los componentes celulares de la sangre —glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas e índices relacionados— para detectar múltiples enfermedades.

Código CUPS · 902210

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Sobre este examen

Qué es y por qué te lo piden.

Qué mide

El hemograma es una valoración de todos los componentes celulares presentes en la sangre: glóbulos rojos (eritrocitos), glóbulos blancos (leucocitos) y plaquetas (trombocitos). Incluye parámetros como la concentración de hemoglobina —proteína dentro del glóbulo rojo encargada de transportar oxígeno a todos los tejidos del cuerpo—, el hematocrito (proporción del volumen sanguíneo ocupado por glóbulos rojos) y los índices eritrocitarios como el VCM (tamaño promedio del glóbulo rojo) y el CHCM (concentración de hemoglobina por célula). También mide la fórmula leucocitaria, es decir, el recuento porcentual de los diferentes tipos de glóbulos blancos (neutrófilos, linfocitos, monocitos, eosinófilos y basófilos), que son las células del sistema inmunitario encargadas de combatir infecciones. Las plaquetas, igualmente cuantificadas, son células clave en el proceso de coagulación: se agrupan en los sitios de sangrado para formar un tapón que detiene las hemorragias. Todos estos valores reflejan la función de la médula ósea, que es el órgano productor de las células sanguíneas.

Para qué sirve

El hemograma es el análisis de sangre que se realiza con más frecuencia en la práctica médica y puede emplearse para detectar o vigilar muchas afecciones diferentes. El médico lo solicita cuando el paciente presenta síntomas como fatiga, pérdida de peso, fiebre, signos de infección, debilidad, moretones frecuentes o sangrado inusual. También se usa como parte de chequeos de rutina o tamizajes, ya que en ocasiones un trastorno de la sangre no produce síntomas y se descubre de forma incidental; por ejemplo, un hemograma de rutina puede revelar un recuento bajo de glóbulos rojos (anemia) sin que el paciente lo haya notado. Además, el médico lo solicita para vigilar enfermedades crónicas que pueden modificar los conteos sanguíneos —como enfermedad renal crónica, artritis reumatoide o colitis ulcerativa— y para hacer seguimiento a pacientes que reciben tratamientos como quimioterapia o radioterapia, los cuales pueden alterar la producción de células sanguíneas.

Por qué es importante

Un nivel bajo de glóbulos rojos, hemoglobina o hematocrito es señal de anemia, que puede originarse por pérdida de sangre, deficiencias nutricionales (hierro, vitamina B12, folato), enfermedades crónicas o problemas en la médula ósea. Por otro lado, valores elevados de glóbulos rojos pueden asociarse a deshidratación, enfermedades cardíacas o pulmonares crónicas, o a vivir en zonas de gran altitud (como muchas ciudades colombianas). En cuanto a los glóbulos blancos, un recuento por debajo de lo normal puede indicar infecciones graves, trastornos autoinmunitarios o efectos de ciertos medicamentos; un recuento elevado (leucocitosis) puede deberse a infecciones activas, inflamación, estrés físico o, en casos menos frecuentes, enfermedades como leucemia. Respecto a las plaquetas, una cantidad insuficiente puede afectar la coagulación y generar sangrados; un número excesivo puede aumentar el riesgo de coágulos en vasos del corazón o el cerebro. Es fundamental que el paciente lleve sus resultados al médico, pues solo él puede interpretar cada valor dentro del contexto clínico completo, considerando síntomas, antecedentes y otros exámenes.

Cómo prepararte

No requiere preparación especial. Sigue las indicaciones de tu médico u orden de servicio.

Detalles técnicos

El hemograma IV se realiza mediante autoanalizadores hematológicos automatizados que utilizan métodos como la impedancia eléctrica (contador Coulter), la difracción de luz láser y la citometría de flujo para cuantificar y caracterizar cada tipo de célula sanguínea en menos de un minuto con una pequeña cantidad de sangre venosa, recolectada habitualmente en tubo con anticoagulante EDTA (tapón lila). La hemólisis de la muestra —causada por una extracción traumática, demora en el procesamiento o transporte inadecuado— es el principal factor preanalítico que puede alterar los resultados, especialmente los índices eritrocitarios y el recuento de plaquetas. Ciertos medicamentos (corticosteroides, inmunosupresores, quimioterápicos), infecciones activas al momento de la toma, estados de hidratación y la altitud geográfica también pueden influir en los valores obtenidos. En aproximadamente el 15 % de los casos, cuando el analizador detecta señales de alarma, la muestra se complementa con revisión microscópica del frotis de sangre periférica para confirmar hallazgos morfológicos.

Fuentes consultadas

Esta información es orientativa para entender el examen. No reemplaza la consulta médica ni la interpretación de tu profesional de salud.

Información del examen

Hematología y coagulación

  • Nombre del examen

    HEMOGRAMA IV MÉTODO AUTOMATIZADO

  • Código CUPS

    902210

    Si tu médico te entregó orden, este código suele aparecer en ella.

  • Categoría

    Hematología y coagulación

  • Tiempo de resultado

    1 día calendario

    Tiempo estimado desde la toma de muestra. Puede variar por logística o procesamiento en laboratorio de referencia.

Tipo de muestra

Cómo se toma y se transporta

  • Sangre Venosa (4.0mL)

Estabilidades

  • ·Ambiente 18-25 C (2 - 4 horas)
  • ·Refrigerada 2-8 C (24 horas)

Condiciones

  • ·Libre de hemolisis y coágulos
  • ·Enviar en tubo primario

Observaciones

  • ·Tomar en tubo con EDTA

Condiciones del estudio

Lo que debes saber antes y después

  • Relacionar datos clínicos del paciente en la solicitud de exámenes.

* La preparación específica y la posibilidad de toma a domicilio dependen del examen y de tu caso. Te lo confirmamos al agendar.

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